A la memoria de Claudio N
Muerte inescrutable,
Inapelable,
Insospechada,
Se reveló con el ocultarse del sol,
A través de una voz telefónica,
Anónima,
Discreta,
Prudente.
Misteriosos heraldos,
Ignotos rostros
En la entrada,
Esperaban silenciosos para llevar
Este cuerpo arrastrado por calles,
Lóbregas,
Neutrales,
Ausentes.
Recinto descuidado,
Tan impersonal
Lugar de paso.
Un funcionario de puño vacilante
Anotó mi nombre junto a un dudoso
Número
En ocho,
Cifrado.
Murmuran ayudantes
Sucintas frases
Al su oído.
Entonces me mira fijo compasivo
Moviendo los labios y diciendo cosas
Absurdas,
Extrañas,
Increíbles.
Azorados mis ojos,
Mi boca roca
En mudo grito.
Ser se vuelve inhóspito, insustancial,
Loco error, sueño, malévola ficción.
Aferradas
Las manos
A nada.
Ciudad vacía, fiesta.
Portal se abre
Mudo pasillo.
Complete por favor en letra imprenta
-dice joven con delantal azul claro.
Borrosa
Página
Trémula.
De pie fuertes mujeres
Ante el cajón
Ya se inclinan.
Hombre calvo, gris, de eternas arrugas
Descorre un manto, descubre el rostro
Sereno,
Pálido,
Cerrado.
Amanece otoñal,
Frío soleado:
Vana calidez.
Se congregan personas, fieles amigos,
Te rodean, silenciosos, humillados
Ante tu
Cumplida
Morada.
Los ulteriores días
Disco rayado
Perseverancia.
Reiteradas veces me pregunto cómo
Y ello me devuelve al acontecer
Zozobro,
Decaigo,
Otra vez.
Y vuelvo a escuchar
Voz eléctrica
Nasal retumba.
Preciso informe da sobre tu muerte
Solitario, recostado en el pasto,
Los ojos
Mirando
Al cielo.
Misterio del instante,
Del sublime y
Occiduo adiós.
Demoníaco pensamiento atrae
Mezcla la tristeza con ávido terror
Y vuelve,
Itera,
Carcome.
Paula Sch
Sin fecha